lunes 2 de noviembre de 2009

Nosso Senhor do Bonfim

Medio break, sí pero no, sobre las historias de Salvador. Es una historia de Salvador, pero simplemente que EMPIEZA en Salvador.
No soy tan atea, no soy creyente pero sí espiritual. Más que atea, agnóstica. Si hay alguna religión hacia la que sea más proclive, podría decirse que soy espírita. Pero si bien no sé en que creer, las creencias en sí siempre me han atraído. Y ahí estaba yo, en Bahia, informándome sobre orixás y similares. Obviamente, fui a un terreiro de candomblé. El Pai-de-santo, aparte de confirmarme lo que ya me dijeron en Cuba (en fin, santería y candomblé son primos hermanos) de que mi orixá "mío" era Iansã, me dijo que estaba bajo una fuerte protección de Oxalá (o sea, Jesucristo) y en un gran momento. Dado que en Bahia Oxalá tiene correspondencia cristiana en Nosso Senhor do Bonfim, la visita a la iglesia era más que obligada.
Y allí me fui. Fui a misa y, después, estuve visitando la iglesia y el mural en el que la gente deja sus fotos a modo de exvotos. Reconozco que me impresionó. Y, siguiendo el consejo de mi amiga brasileña, até una fita roja (del color de mi orixá) en una de las rejas pidiendo "las tres cosas que más desees de corazón"
Ella fue la que me dijo que la fita en la muñeca era de turistas, que hiciese lo otro, así que procedí y, apenas dos semanas después, tenemos uno cumplido, otro medio en camino y el otro... Bueno, el otro realmente necesita tiempo.
Entonces tendré que volver a colocar mi exvoto. Yo no es que crea en las meigas, pero, por lo visto, haberlas haylas.
Y para el que hable de sugestión... Una de la cosas, pese a que podía ser, no dependía de mí; y la otra, además de no depender de mí, doy fe de que era complicada de cojones.
De todos modos, sea por la fita, la protección o la pura suerte... bienvenido sea.

viernes 30 de octubre de 2009

Extractos del moleskine 1

Bueno, pues para variar un poco voy a compartir con vosotros parte del molekine que escribí una vez en Salvador. Dado que el moleskine es algo bastante personal, donde se juntan también pensamientos y hechos más personales que no le importan a nadie, pues voy a extractar. Además, uno se refiere a cosas, del pasado, da nombres, habla de cosas íntimas... todo eso. Por eo son extractos. El entero e mío y sólo mío, mi tesssoro. Por otro lado, cuando escribo en bares, playas, aviones, etc, carezco de estilo, nexo y coherencia. Avisados estáis. Pero quiero compartirlo porque es lo más real. Iré poniendo partes.

Vuelo Bilbao-Lisboa

Empezaré no siendo muy elegante: necesito desesperadamente ir al baño. Y gracias al cielo. La presión de la vejiga me ha hecho olvidar temporalmente el pánico a volar y que estoy en un avión de hélices que parece recién salido de "Apocalypsis now" (o como se escriba). Y el copiloto parece que está de prácticas. Y se me ha roto una uña, llevo 24 horas sin dormir y me queda otra hora de vuelo.

A lo mejor esto no fue una buena idea...
Necesito llegar a Lisboa, comer algo e ir al baño. Es tarde para echarme atrás. ¡Demonios!, en el fondo sé que hago lo correcto. Todos sabíamos que tenía que acabar así, ¿no? [...]
Parece que amanece. Como siempre, al escribir me tranquilizo. Mandaré un par de e-mails desde el aeropuerto[...]
Empieza a amanecer y tenemos turbulencias. ¡Oh, Dios mío! Mejor cierro esto y me concentro en algo más útil como, por ejemplo, rezar. Seguiré en Lisboa
Aeropuerto de Portela
Me gustan los aeropuertos. Curioso en alguien que tiene pánico a volar, ¿verdad? Pero, sí, me gustan los aeropuertos. Me gusta su fauna humana y observar a la gente, ser un poco voyeur y robar instantes, conversaciones, gestos...
Mi portugués ha perdido bastante. No importa, vamos camino a la inmerión lingüística. Mi acento parece haber desaparecido por arte de birlibirloque. Las cosas suenan bien en mi cabeza y salen de otra manera. Serán los nervios y el miedo. Supongo. El café en Lisboa ha empeorado bastante y, si mi madre tenía miedo a que me robasen, ya lo han hecho: 4,70 euros por una mierda de café imbebible y un panecito con un poquito de jamón y queso.
La fauna local acojona tanto que me estoy planteando hacer el embarque más temprano de la historia. O el segundo más temprano, porque yo una vez fui a Cuba...
Decidido: estoy acojonada. Me voy a pasar el control de pasaporte. Ahí abajo hay tipos con pintas demasiado extrañas. Je... Lo que será Bahia [...]
Pasé el control y, además de comprobar que el café portugués sigue siendo el peor café del mundo y que sigo sin pillar nada del acento lisboeta, he ligado con un guardia civil versión Portugal. Hay que fastidiarse. De lo malo malo, ha subido la autoestima respecto al corte de pelo maléfico. Pero estoy centrada. A Brasil vamos a lo que vamos.
La mezcolanza de inglés, francés, portugués y español empieza a pasar factura en forma de dolor de cabeza. Nota mental: limitarme a un solo idioma y que sean lo demás los que e adapten a mí. Bueno, también pasa factura el hecho de llevar desde ayer a la 9 y media sin pegar ojo.
Todavía no son las 12 y hasta las 3 no tengo el embarque marcado. 3 horas por delante para, además de comer algo y hacer alguna llamada... no sé. Bueno, ya he pasado 4. No se me han hecho tan horriblemente largas, es peor la oficina, ¿no? Soy una superviviente nata.
[...]
Empiezo a estar ansiosa. Llevo 4 cafés, para mantenerme despierta, pero intento mantenerme alejada del alcohol. Y, cuando llegue a la puerta de embarque, buscaré españoles. Alguno fijo que hay. Y puedo intentar pegotearme a ellos, por lo menos hasta llegar sana y salva a un taxi.
Lo curioso del área internacional de un aeropuerto grande, como Portela, es que una e siente más que nunca miembro de la raza humana. No hay lenguas ni barreras, uno e capaz de adivinar pensamientos e intenciones gracias a un gesto, una sonrisa cómplice. Y te da cuenta de que, a pesar del rh negativo, no eres tan diferente. Ni siquiera de los ingleses. Y te da cuenta de que te reconoces como miembro de la manada.
También se ve que cada vez somos más las mujeres que viajamos solas. O en pareja de 2 amigas. Bien por nosotras. Acabaremos conquistando el mundo. O al español atractivo que se está pavoneando de súper empresario delante mío.

Vuelo Lisboa - Salvador
Aquí estoy, esta vez en un avión chulísimo y sintiéndome perdida, sola, con el portugués oxidado y más tímida que nunca. Y ahora sí que ya no hay marcha atrás.
[...]
Seguiré con los extractos de la estancia en Salvador, ahora es tarde y estoy cansada

jueves 29 de octubre de 2009

Moving

Seguimos con las visiones de aquí la gringa sobre Salvador de Bahia. Y hoy entramos en un tema polémico: moverse por Salvador.

Ahora soy consciente de que el infierno existe. Existe y su puerta está en alguna parte de la avenida ACM, probablemente cerca del Iguatemi. En la vida he visto cosa semejante, y yo que me quejaba de la a8. Da igual la hora, el día, si hace sol o llueve (vale, cuando llueve es todavía peor), si es un trecho u otro, SIEMPRE hay atasco. Cuando te quejas, la primera respuesta de los soteropolitanos es que el tráfico en São Paulo es mucho peor, que tendría que verlo. No, gracias. Eso me da para pensar que habrá gente en São Paulo que vive durante años en el atasco, porque si no... Yo creo que, en el fondo, a la gente le gusta.Si no, atentos a la siguiente conversación que tuve con un taxista.

- Me lleva al punto x, por favor (Viendo que enfila dirección a la av. Juracy Magalhaes para salir de Rio Vermelho, hago el recorrido mental en mi cabeza) No, por favor, si no le importa vamos por la Orla y no por la ACM
- Por la ACM es el camino más corto
- Ya, pero es que a estas horas el atasco en la ACM es enorme. Si no le importa, preferiría ir por la Orla (a todo esto, el taxi sigue por la Juracy Magalhaes)
- Por la ACM se llega antes, el recorrido es más corto.
- Ya, pero si hay atasco llegamos antes aunque tengamos que dar un rodeo
El taxista me desafió con la mirada antes de repetirme que por la ACM el camino era más corto, mientras me dejaba bastante claro con su tono de voz que también pensaba que yo era corta. Fuimos, obviamente, por la ACM. Obviamente, pillamos un atasco de tres pares de pelotas y tuve que convivir con el taxista media hora más de lo deseado. Por eso digo que para mí que en el fondo les gusta.
Me ví privada, por motivos burocráticos, de poder alquilar un coche. Lo que para mí en principio fue una faena, luego se demostró que era preferible. Me gutaría ver a cualquiera de los que, a lo largo de estos 10 años de carnet, me han tachado de "conductora agresiva" (los profesores de la autoescuela, mi madre, mi ex, algunos amigos, etc etc), observando el interesante ritual de conducir en Salvador. Por ejemplo, el límite de velocidad en ciudad es... lo más deprisa que se pueda (gracias a ese tráfico infernal, afortunadamente, lo que se puede es bastante poco). Cambiar de carril es algo que no se piensa, simplemente se hace. Y sin mirar si viene alguien o no. Las motos zigzaguean y hacen lo que les sale de los mismísimos. Y el mejor amigo del conductor brasileño es, sin duda, el claxon. Bah, da igual, total el otro seguro que lleva la música tan alta que ni lo oye. Increíblemente, en 10 días sólo he visto un accidente. La única explicación que se me ocurre para ello es que realmente Deus é brasileiro
Diréis que recurra al transporte público. El transporte público en Salvador se reduce al autobús. Más bien los autobuses. Vamos a ver, entender el sistema de autobuses de Salvador es tal que imposible, alvo que uno haya nacido allí. Creo que la UFBA va a implantar una carrera universitaria solamente dedicada a entender el sistema de autobuses de la ciudad. La prueba final de carrera es "Cajazeiras-Piatá, pasando y sin pasar por la orla" Quien consigue llegar aprueba, y el primero lleva matrícula de honor. El único sistema posible para un lego en la materia poder moverse en bus sabiendo adonde va es ir a la estación de autobuses en taxi y preguntar allí. Y si no quieres hacer la semejante gilipollez de coger un taxi para coger un bus, explico a continuación el sistema. Hay unas tropocientasmil compañías de autobuses diferentes operando en la ciudad, muchas veces haciendo recorridos que se yuxtaponen o que, directamente, son el mismo. No hay en ningún lado mapas con recorridos y horarios. La frecuencia de paso es la que Dios les da a entender, o sea, que puedes coger un bus un día en el Largo da Mariquita y que, al día siguiente y a la misma hora, ese bus no pase, ni tampoco en ningún momento de la hora siguiente (caso verídico) Entonces el sistema es: bajas a una parada de autobús y preguntas. Probablemente, no logre entender nada de lo que te dicen que tienes que hacer, porque ni los mismos locales e aclaran del todo. Entonces lo mejor es respirar hondo, separar cuatro reales en el bolsillo, sentarte y rezar para que, en algún momento, pase algún autobús que se dirija a tu destino. Si tienes prisa, coges un taxi. La mayor parte de los autobuses tienen millones de paradas, así que, una vez arriba, de nuevo calma. Además, hay parejas que se han conocido dentro de un bus, se han enamorado y se han casado y el autobús todavía no había acabado de pasar por delante del shopping Iguatemi en la bendita av. ACM
¿Y como es posible que una ciudad tan extensa no tenga metro? Ah, el metro, la gran pregunta. La gran obra inacabada, que los soteropolitanos esperan ver inagurada para el mundial del 2014. O para el siguiente. Y esto a pesar de las características peculiares del metro, ligeramente sui generis, ya que, en primer lugar, va casi todo el tiempo por la superficie y por medio de las avenidas (Dios, fijo que hasta el metro cae en el atasco) y, además, cuenta con un trazado muy útil para el turista y absurdo para el que no lo es. Una vez más, Salvador es peculiar.
Pues eso, que moverse por Bahia requiere, además de calzado cómodo, paciencia. Si yo, que casi no tengo, me he acostumbrado, cualquiera puede.

miércoles 28 de octubre de 2009

Sonidos (Música en Bahia y nuevo DVD de EVA)

En este post vamos a tratar un poquito de música. Y vamos a hacer dos partes. Primero voy a hablar de musiquita en general, que ya sabéis que me encanta y que también he disfrutado de la Bahia musical. Luego vamos de lo general a lo particular, y comento un poco del DVD de Banda Eva, a salir el 11 de noviembre, y trataré de ser un poquito objetiva. Trataré. No prometo nada. En resumen, que va un post muy largo

A lo que vamos, si la idea era que Bahia era la tierra del axé, más vale que vaya uno en Carnaval. Por la calle uno acaba oyendo pagode en cada esquina, que, al final, te llega hasta a gustar. Y estoy hablando del pagode del malo. No obstante, yo siempre he sido de la opinión de que no hay música mala, hay falta de ganas de fiesta (o de alcohol, si hablamos ya de casos graves) Una persona que ha acabado bailando como una peonza en un concierto de Azúcar Moreno (¿Qué? Es que era gratis) se rinde a bailar cualquier cosa que tenga ritmo. Y los demás te animan, así que... Sin embargo, entre los taxistas pega más el forró, y, además, entre ellos, hay una gran cantidad de cantantes frustrados. Lo más parecido al infierno es ir en un taxi un viernes a las 6 de la tarde por la avenida ACM (media hora para avanzar 6 metros, en otro momento ya hablaremos del bendito tráfico de Salvador) a 32 grados con humedad, en un taxi sin aire acondicionado del que has tenido que subir las ventanillas porque, en el fondo, aprecias tu bolso y con un taxista empeñado en berrear junto al CD los últimos éxitos de Falamansa. A puntito de agarrarle del cuello al grito de "Mi reino por un CD de U2". Entonces, miras con ojos golosos al vendedor de CDs genéricos que pasa por entre los coches, pensando en hacerle un regalo al taxista y te das cuenta de que lo más decente que lleva es Psirico. Y lo dejas correr, prefieres aguantar Falamansa.
Ya se sabe que yo soy bastante comunicativa, ¿no? De hecho, casi acabo de RR.PP. del aeropuerto a cuenta de esperar 9 vuelos que... Bueno, eso es una larga historia que no viene (ni va a venir) a cuento. La cosa es que acabé conociendo a medio estado de Bahia ahí de espera y hablé de todo lo imaginable, incluso aprendí un par de puntos de ganchillo. Y así fue todos los días, yo hablaba con todo el mundo. Y hablé bastante de música también. Primer punto que te deja claro todo el mundo: "Ivete é Ivete, né?" Es decir, no es que te guste o no Ivete Sangalo, sino que es una institución. Ivete es Bahia, Ivete no se discute, Ivete no se critica. Todo el mundo tiene una anécdota (Propia, de su hermana, de su madre, de su amigo) envolviendo a Ivete para contar. Ella es, por así decirlo, la encarnación de Bahia en el Carnaval hecha mujer. Te cuentan con la misma ilusión que ha nacido el hijo de Ivete como que ha nacido su sobrino. Y, de hecho, si se da uno un paseíto por Campo Grande y Vitória no le costará reconocer el edificio donde vive Ivete. Cualquiera te informa del hecho. La gente se hace fotos con el edifício. Esas cosas.
En cuanto al plano axé music, Carlinhos Brown, en general, es admirado y respetado, pero no es que guste mucho. Y, en plan opiniones generalizadas, la gente, casi sin excepción, valora el trabajo de Claudia Leite, Asa de Aguia, Chiclete com Banana y EVA. Con los demás las opiniones están más divididas. Me encantó ver que el trabajo de EVA es muy apreciado, se ve a los chicos como muy competentes, aunque la mayor parte de la gente no les ve en una onda tan "carnaval".
Los espectáculos de samba en los bares de Rio Vermelho, para mi gran decepción, se basan en escuchar, y no en bailar (los americanos borrachos no cuentan) De todos modos, en Rio Vermelho hay muchos bares que en el fin de semana tienen actuaciones jodidamente buenas de samba, MPB o pop-rock, a pesar de que los grupos sean desconocidos. Vale la pena. Aunque yo, que soy más de cultura popular, me quedo con echar unos bailes en el Mercado do Peixe con una cervecita. Que le vamos a hacer, si soy así.

En materia shows, no fui a ver a Olodum, no, que pasaba de estar rodeada de turistas. Intenté ir al "Cheiro summer time", con Cheiro de Amor y Parangolé, pero estaban todas la entradas agotadas, impoible coneguir una. Al día siguiente, me planteé ir a Armação, porque había un campeonato de surf y tocaban Cidade Negra y Diamba (entre otros) pero era al aire libre y llovía a mares. Me quedó clavada la espina de la Noite do Bem, con la Banda do Bem (la banda que toca con santa Ivete) y, como invitados, Saulo y Tomate, pero es que es mañana. Putada, ¿verdad? Me hubiese encantado ir. Por no hablar del lanzamiento del DVD en Salvador, que es el día 11. Pero, bueno, en esta vida no se puede tener todo. Será la próxima.

¡¡¡Ahora vamos al momento EVA!!!

Martes, día 20. Me levanto temprano gracias a que tenía los hombros un poco quemados por el sol. El día anterior había recogido mi entrada en la sede de EVA y ya tenía todo preparado. A las 2 en el Aeroclube y toda la mañana por delante. Mejor no aburro con detalles, la hostia es que a la una y cinco me planto en el hall del hotel y voy a recepción y les pregunto cuanto se tarda en llegar andando al Aeroclube desde Rio Vermelho. La chica me mira de arriba a abajo, el vestidito blanco de algodón (que sudada quedaría hecho un primor) y los zapatos de tacón de diez centímetros y me pregunta si realmente sé donde está el Aeroclube. Vale, sé que está un poco lejos, pero empiezo a estar hasta las narices de pagar 20 reales a los taxistas por cada trayecto. Me dice que, si no estoy loca, coja un taxi. Cojo el taxi. Se debe estar riendo hasta ahora. 2 menos cuarto y estoy en la puerta de los cines del Aeroclube, después de dar 5 vueltas buscándolos, tener que volver a donde me habían dejado para sacar dinero en Bradesco y volver a perderme de vuelta. Empiezo a flipar con la peña. Casi todo mujeres, bastante más jóvenes que yo y no voy a hablar más, que me sobro. Pues me siento y me digo que yo ahí no entro hasta que no den las 2... o 2 y cinco, quizás, que llegar tarde es un arte. Un grupo de chiquitas se sienta al lado mío. Me planteo la posibilidad de entablar conversación hasta que una de ellas me llama piriguete, pensando que no la entiendo. Me planteo entablar una batalla dialéctica, hasta que me doy cuenta de que son 4 y yo una y encima no conozco a nadie. Suena el móvil y es mi querida amiga brasileña, que no se ha olvidado de que estoy a punto de entrar. No puedo evitar vengarme y decirla que "Só tem favelado" Vale, me estaban mirando de manera poco amistosa. En aras de mi salud física, entro a toda hostia en los cines, medio atropellando a Renan Ribeiro. No es momento de entablar conversación con los miembros de la banda, más que nada porque las tipas entran detrás. Paso dentro decidiendo no esperar a nadie, ellas también han entrado y me miran mal. Bueno, pues me pongo a buscar sitio en el cine. Ya sólo queda arriba del todo, cada vez que intento sentarme alguien me informa amablemente que ese sitio está ocupado. Muchas veces por un bolso. Vale, da igual, lateral izquierdo, bastante arriba, toda la fila para mí. Y mis gafas en el hotel. De repente, barullo de cojones. Ha entrado Saulo, creo. Mis gafas siguen en el hotel y soy miope con orgullo. En un momento dado, ya con las luces apagadas, se me sienta al lado una pareja. La chica, guapísima y embarazada, será de mi quinta. Alivio, igual hasta hablo con alguien y todo. Ella se toca la tripa, la sonrío y me devuelve la sonrisa. Estoy a punto de empezar la conversación, al fin y al cabo, me encantan los bebés. Pero hay que tener un poco de respeto, al fin y al cabo, el DVD ya está en ello. De repente, Saulo para la proyección a causa de que no se oía bien. Se enciende la luz. El chico de la pareja era Leo Pinheiro. Vaya, y yo que ni sabía que iba a ser papá. Desde aquí, felicidades. Ella me pareció un encanto, así que felicidades a los dos. Obviamente, aprovecharon ese momento para juntarse a los demás y dejarme de nuevo sola en la fila. Sin nadie con quien hablar y comentar, joooo. En ese impasse, tuvimos a Saulo cantando a capella y a la gente significándose bastante (yo es que, por naturaleza, soy discreta; vale, fuera de mi hábitat soy discreta) Bueno, pues vuelve el DVD y, cuando acaba, me digo que me voy para abajo a darle las gracias a Flávia, la asesora de la banda, por lo maja que fue conmigo y, de paso, a ver si puedo echar alguna foto (fan siempre es fan) No obstante, aquello era Esparta. Vi el barullo y me dije que, mira, a Flávia la podía mandar un mensaje vía facebook (que es lo que he hecho) y que yo ya tenía 28 años y ya estaba mayor para arriesgar mi integridad física por una foto con Saulo. Vamos, que soy fan, pero no estoy tan loca y los ataques de histerismo me han pillado mayor. Me planteé esperar un poco fuera, pero, por motivos que no vienen al caso, urgía mi presencia de vuelta en Rio Vermelho, así que me cogí el taxi de vuelta.

Y, relatada la aventura, vamos al DVD. Me encantó, lo confieso. Pero sólo porque me gusta más la fase romántica y de baladas de EVA. Hay que reconocer que le falta algo de pegada. Nos dieron un libreto con las letras, que la verdad es que están curradísimas. En la parte invitados al DVD, auténticamente maravillosa la colaboración con Brown en una canción que ya me encantaba de antes de regrabarla con EVA ("Mares de ti") y que ha ganado mucho en la regrabación y que estoy absolutamente loca por tener en mi poder. La participación de Maga me pareció flojita: Maga puede dar más, la canción me pareció un poco mal escogida. La de Ninha, en su estilo, pasable, sin más. Y de Tatau, que me esperaba poco (otro que nunca sabré que le ven, nunca encontré nada excepcional en Araketu), una participación maravillosa en "Valocidade Luz", con buena pegada. Por no ser plasta, no voy a analizar canciones una a una, sólo voy a destacar las que más me gustaron. Me gustó mucho "Rua do Sossego", candidata sin duda a hit de Carnaval del estilo de Rua 15, "Nada lhe é proibido" tiene una letra preciosa y música con sabor a paseo por la playa al atardecer. De "Encontro Marcado" no sé ni lo que decir, la habré escuchado unas 200 veces ya, me he enamorado de esa canción. Y lo peor es que ya me enamoré de ella cuando era poema en el blog de Zumalaicara, que era mi favorito. "Primeiro assunto" y "Tão sonhada" son dos baladas preciosas, de esas que a mí me emocionan cuando estoy sensible. Y, por último, Fábio Rocha da una auténtica lección de maestría en la que, para mí, es la canción más completa del DVD, que es "Doralice". Para el que tenga curiosidad, parte de las músicas se pueden oír en la web de EVA con una seña que nos dieron a los que estuvimos allí y hay gente que ya la ha puesto disponibles para descargar. Como personalmente estoy en contra de la piratería respecto al trabajo de los chicos, yo ni voy a dar la seña ni enlazar a lo archivos para bajar, pero soy fe de que no es muy difícil encontrarlo. Luego allí cada cual con su consciencia. Las localizaciones del DVD están preciosas, me gustó bastante también el vestuario (pese a que tengo que decir que a quien se le ocurriese ponerle a Saulo una especie de chaleco amarillo brillante, o... de un color raro, merece un castigo eterno de los dioses de la moda) y, en resumen, me pareció que la producción estaba muy cuidada.

En resumen, que mi opinión sobre el DVD "Lugar de alegría" es que... ¡¡¡Lo quiero ya y todavía faltan dos semanas!!! Mira que no las aguanto, y luego otro mes más hasta que llegue. No lo podrían lanzar en Portugal a la vez como Ivete para que llegue antes, no... Y clasificamos como absolutamente imprescindibles "Encontro marcado", "Mares de ti" y "Doralice". Ya me daréis vuestra opinión.

Ah, y ya avisé que el post iba a ser muy largo :)

* Nota: la primera foto es mía, las otras dos las hemos extraído del blog do Eva (llamémoslo divulgación, entonces) y allí corresponden los créditos de las fotos. Cualquier problema, ponerse en contacto y retiro.

Hablando de bancos

Empecemos con mis posts baianos, ahora ya en serio. Bueno, primera advertencia, si hay algo que odio en el mundo es ir de turista por la vida, así que, sí, cumplí y fui al Pelourinho, pero mis centros de actuación en Salvador han sido más bien de Rio Vermelho hacia el norte. Vamos, la ciudad de verdad, no vayamos a salir con la idea de que una ciudad es la parte turística y que Salvador tiene 3 millones de habitantes que se dedican a vender artesanías, de lo cuales la mitad son mujeres con turbante y largas faldas.

Por lo tanto, establecí mi campamento base en el Largo da Mariquita y la estación uno en el Salvador Shopping. He hecho cosas de turista como ir de compras (no de souvenira, claro, me refiero a lo normal, ropa, zapatos, adornos de navidad), ir al cine a ver la última de Tarantino, salir a bailar, tomar una cuantas cervezas relajada y andar, andar muchísimo. Primera confesión: sí, solo he ido un día a la playa y he ido a la playa con mi nuevos amigos (MG y SP) y no hemos sentado a la sombra con unas cuantas cervezas hablando de la desigualdades sociales, del empleo sumergido, de la piratería, de la respectivad dictaduras de nuetros países, del gobierno Lula y de la huelga de la Caixa Economica. Vamos, que de sol, más bien poco. Pero lo pasé bien, que es lo importante.

Y podía empezar hablando precisamente de eso. La desviación profesional, cuando llegué, me hacía tener, ya en el taxi desde el aeropuerto, el radar puesto buscando oficinas de bancos. Y aquí empiezan las diferencias. Pocas, muy pocas. Todas, nada más entrar, tenían un área enorme dedicada a cajeros automáticos. La gente lo usa muchísimo, y eso está muy bien, porque no te hacen perder el tiempo con tonterías. Es decir, asumen que sacar dinero no significa ir a charlar, que vas a sacar dinero. Eso ojalá llegue a España lo antes posible. Y es que Brasil es el país de la tarjeta. Hasta muchos de lo vendedores ambulantes de la playa aceptan tarjeta, y es muy normal que en el shopping una tía saque un mazo de tarjetas y escoja una para pagar. Primera pregunta: ¿crédito o débito? Pensé que se referían al tipo de tarjeta. Craso error, es el modo en que quieres pagar, el concepto de tarjeta de débito no está muy extendido en Brasil, la verdad. Casi en todos los lados, por pequeña que sea la compra, te dan la opción de pagarla en veces, con o sin intereses dependiendo del importe de la compra y del número de plazos. Una cosa que una aprende muy rápido en su primera visita al shopping es que los precios que te parecían tirados (Salvador, no nos engañemos, es una ciudad cara, casi al nivel de cualquier capital europea) no lo eran, simplemente no te habías fijado que al lado del 44 $ en grande ponía ·3x, es decir, 3 plazos de 44. La calculadora del móvil, al principio, echaba humo por el esfuerzo de calcular el precio total en reales, pasarlo a euros y luego a pesetas. Hasta que me acostumbré a pensar en reales. El segundo día por la tarde yo ya pensaba en reales y en portugués hasta el punto de tener que traducir mentalmente del portugués al castellano cuando hablaba con mi madre y de hacer en Lisboa de vuelta en el aeropuerto la conversión de euros a reales (lo dicho, que yo me he adaptado demasiado bien). La segunda cosa que aprendes es a pedir descuento por pagar de una vez y más descuento aún si el pago es en cash. Regateas hasta parecer mezquino, yo me sentía a ratos como en los zocos árabes. Pero todo el mundo lo hace. Obviamente, usando el sentido común, hay sitios donde el cambalache este es absurdo, no lo vas a hacer en una tienda de lujo.

Volviendo al tema de las oficinas, colas muy bien organizadas, tipo eurodisney, ¡y que colas! La próxima vez que se nos queje un cliente de las colas, le meto dos yoyas que le reviro las orejas. Como ya he dicho, pillé huelga en la Caixa Economica (que a mí no me afectaba, yo he tirado, obviamente, de enchufe y de Bradesco) y el día que abrieron la sucursal del shopping Iguatemi tenía una cola que salía a la calle y daba dos vueltas. Casi todos para caja. No conté el número de puestos de caja, pero, así a ojo, tendrían unos 6. Al banco la mayor parte de la peña va a caja. O sea, que para echar el currículum, mal :) La fila es única, llegas a un tipo que es el que te dirige a un lado u a otro antes de acceder al patio de la oficina, y allí puede ser que tenga que esperar otra vez cola. No desesperarse, hay gente que, a cambio de pasta, hace la cola por ti. El arte de dar um jeitinho en Brasil alcanza su máxima expresión.

Otra cosa con la que flipé es con la concesión de hipotecas, sistema que amablemente me explicó Jorge en la playa de Guarajuba (y yo en una playa tropical hablando de hipotecas, soy así) La tasación la hace el banco, máximo 80% sin excepciones, te jodes y ahorras, y si no puedes vivir sin vivienda en propiedad (o sea, si tienes esa mentalidad propietarista y ladrillista que tanto nos gusta a los españoles) empiezas a juntar material para construirte tu vivienda y vas buscando parcela en una favela. Hipoteca sólo para la primera vivienda, si ya eres propietario, la segunda la pagas en efectivo. Así hay más posibilidades de que todo el mundo pueda acceder a una vivienda. Y se estudia exclusivamente tu capacidad de pago, el banco no quiere viviendas. Hay bancos privados (principalmente el Santander) funcionando con criterios similares a los nuestros, pero con intereses que los brasileños califican de abusivos y con pocas posibilidades de que te den una hipoteca. O sea, que pocas posibilidades de encontrar en Brasil una hipoteca subprime. Hice una simulación en la web de Bradesco, suponiendo que voy a comprar una vivienda de 1.200.000,00 reales con un salario líquido de 4000 (algo menos de lo que cobro, pero poco menos) a 30 años. Resultado: a pagar 1225/mes, me dan 87600 (y el resto a ahorrarlo yo solita) al... 11,50%!!! Realmente, los intereses son abusivos. De todos modos, a mí el sitema me parece mejor, así nos dejamos de chorradas y de lloriqueos de que no puedo pagar la hipoteca. Yo es que no soy muy ladrillista y no entiendo eso de que acabo de empezar a trabajar y NECESITO un piso en propiedad.

Y eso es un poco sobre los bancos. Iremos hablando de otras cosas :)

Saudade da Bahia

Y con este empieza una cosa un poco diferente: las aventuras por Brasil :)



Ya estoy de vuelta, aunque no quería, no queríiiiia. Más que encantada con Salvador, he encontrado una ciudad a la que me he adaptado con tanta facilidad que sólo con 10 días me ha valido para volver y empezar a extrañarme de cosas que durante 28 años han sido absolutamente normales y a echar en falta cosas que nunca había imaginado casi ni que existían o que acabarían volviéndose costumbres.

Pues, en fin, van a venir un montón de posts hablando de Brasil, de Salvador, de Bahia, de mi percepción de todo. Y de que voy a empezar a ahorrar, porque reconozco que, en un arranque, hasta cogí las ofertas inmobiliarias del A tarde y empecé a hacer cábalas mentales basadas en la conversión euros-reales, lo que tengo ahorrado, la posibilidad jurídica de hipotecar una vivienda en el extranjero, que probabilidad estadística hay de que me toquen los euromillones y la duda entre Itaigara, Rio Vermelho (es que estuve tan cómoda en el barrio...) o pensar en una casita en vez de un piso.
No sé ni por donde empezar. Así que mejor pongo las ideas en orden y luego ya empezaremos con los posts en condiciones, ¿vale?